Todo el tiempo estoy ocupado en algo, mandar señales a todo su cuerpo para que los órganos funcionen, hacer que sus manos hagan lo que ella quiere que hagan, como por ejemplo escribir, soy parte de una serie de procesos que le permiten realizar sus actividades. Cada parte de mi le permite hacer lo que ella necesita o quiere hacer.
Cada día se sorprende de la manera en como funciono, cuando aprende más sobre alguna de mis partes, se sorprende, no logra imagina como es que funciono de manera tan precisa (en la mayoría de los casos) o cómo es que intervengo en cada una de las actividades que realiza.
Al igual que Juan, Sara pensaba que sus pensamientos son mis pensamientos, ahora se siente confundida al darse cuenta de que participo en el proceso para que sus pensamientos se produzcan.
Sus dudas acerca de mi, cada día se van haciendo más grandes pero se alegra de saber que tal vez algún día llegue a descubrir, como es que funciono en realidad y en donde es que están sus pensamientos y porque no son mis pensamientos.

Muy bien Sara, ya lo trabajaremos, saludos.
Manuel

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