miércoles, 7 de abril de 2010

El Cerebro de Sandra dice:

Sandra me llama de distintas maneras, pero para ser un poco más precisos soy el “cerebro de Sandra Figueroa Díaz”, ¡¡que precisión!! Podría describirme físicamente como una masa acompañada de distintas células, de un peso, color, forma, etc. un poco inexactos.
Para la mujer a quien pertenezco (o me pertenece) piensa que soy complicado y trata de diferentes formas de conocerme y comprenderme en mi totalidad.
Para ser sincero soy una masa de células tan compleja y difícil de comprender, diría que Sandra apenas está ocupando un 5% del 100% que hay disponible dentro de esta cavidad, de mi espacio interior. Ella tiene un concepto muy complejo y sistematizado de mí, realmente ni ella misma se imagina de lo que soy y te lo puedo asegurar ya que estamos de una manera un poco extraña en conjunto, y nos podemos comunicar de distintas formas, aunque a veces ni ella me entiende o tal vez yo no soy lo suficiente claro y preciso para que me pueda comprender.
Me ha adulado y atribuido tantas cosas durante casi 20 años de la vida que llevamos juntos, la verdad no me quejo pero pudimos hacer muchas más y mejores. Me ha costado mucho trabajo mantenernos en un estado “mental” bueno, ya que la vida tan estresante y un poco justa que llevamos o en donde en realidad ella me está llevando a través tengo que confesar (esta conciencia) de los pensamientos que pensamos no es muy grato, les daré un ejemplo en la vida de mi amiga:

LUNES:
Aproximadamente después de tener unos sueños extremadamente extraños se levanta a las 6 am. Se arregla (la vanidad femenil) para ir a la escuela con demasiado cansancio, después de tener todo en orden sale de su casa un poco apresurada por el tiempo, imagínense tenemos que soportar las distintas modalidades infernales del transporte público para que podamos llegar a la escuela, toma sus respectivas clases (la parte que más me agrada y en la que tengo más trabajo) pues digamos que a pesar de que ya es rutinario y fácil de procesar en algunos casos, recibir tantos estímulos a la vez es un poco laborioso y más sino llevo una muy buena alimentación por parte de mi compañera, después de recibir y procesar, filtrar, codificar, almacenar, etc. tantos elementos, nos relajamos un poco durmiendo en el metro, como a las 4pm llegamos a casa mas apresuradas tratando de organizar cosas que nos faltan por hacer y como a las 5.30 o 6 volvemos a salir para irnos a trabajar (el cine) un mundo totalmente distinto y en el cual vuelvo a recibir una descarga de una serie de cadenas sensoriales y perceptivas durante aproximadamente unas 5, 6, o 7 horas dependiendo del día en que laboremos, salimos totalmente fatigadas, cansadas como a la 1 am, volvemos a casa y tratamos de hacer un último esfuerzo en tratar de terminar el día, lo logramos a veces en el mejor de los casos.
La parte en la que más me agrada estar con ella, es cuando duerme o ¿dormimos? pues para mí es un momento en el que puedo tenerla bajo mi control y dominio (aunque suene un poco paradójico o contradictorio, pensándolo bien la mayoría de las veces el dominio y el control de ella es gracias a mí), es un gran círculo vicioso.
A pesar de los casi 20 años que nos tenemos uno al otro y por todo lo que he explayado, comunicado, difundido, recordado en estas hojas, puedo decir que realmente Sandra no sabe mucho de mí y del papel que juego en su vida, soy una dimensión, un mundo totalmente desconocido y espero pronto lo pueda o puedan descubrir.


Vaya Sandra ciertamente no dudo que te costo trabajo, más quedo muy interesante, excelente.
Manuel

No hay comentarios:

Publicar un comentario