miércoles, 7 de abril de 2010

El Cerebro de Claudia dice:

Juan y yo mantenemos una relación muy intima: de hecho, en ocasiones es difícil distinguirnos, piensa que sus pensamientos son, en un sentido muy directo, mis pensamientos.
En primer lugar, Juan es ciego por naturaleza […] Así que a Juan se le hace saber lo mínimo acerca de mis actividades internas. Todo lo que necesita saber es el significado global del resultado final de algunas actividades selectas. Juan me concibe como la fuente de los productos intelectuales que identifica como sus pensamientos. Y no soy más que un elemento del conjunto de procesos y sucesos físicos que permiten que se produzca pensar.
En la imagen que tenia Juan de los sucesos del día yo era la fuente de esas ideas […] Para que no se generara el olvido. Mi papel en el origen de estos productos intelectuales es vital. Un factor mediador, no solo soy una voz interna sino muchas cosas.
Yo solo estoy formado por múltiples corrientes sin conciencia de procesos computacionales […] Soy la fuente de las conceptualizaciones de Juan.
Almaceno y recupero la información de una manera diferente, que tiene una carga funcional.
Juan se da demasiada prisa en identificar mi organización con su propia perspectiva. Me parece que los “conceptos” de Juan son precisamente eso: nombres para complejos de aptitudes […] Juan no puede ver mi naturaleza fragmentaria, se olvida de que soy un dispositivo orientado hacia la supervivencia.
“Mientras hay vida, hay esperanza”. A pesar de nuestra intimidad, Juan sabe poco sobre mí.

Bueno como el cerebro de Juan ya hablo “demasiado” en la lectura, ahora será Claudia la que hable y opine. Para empezar cabe destacar que si bien no se puede separar lo cognitivo de lo físico, deberíamos tener claro como funcionan estos dos juntos y no darle meritos a cosas o cuestiones que ni al caso.
Como lo he aprendido a lo largo de estos cuatro semestres, el cerebro es quien regula lo que nuestro cuerpo hace o deja de hacer, pero siempre esta inmerso en un entorno del cual no puede ser separado tanto interno como externo.
Aunque mi cerebro y yo estamos en un ser, yo no podría decir que algo dentro de mi me dice que deje de hacer ciertas cosas, porque esa expresión seria equivocada ya que la correcta seria, que mi cerebro me esta indicando o regulando ciertas conductas. Como la lectura lo dice no es suficiente dar por entendido ciertas cuestiones sociales sin que de la mano vayan las biológicas. No se debe de dar papel de supremo al cerebro, si bien sabemos es complejo de entender, pero no todo es fisiológico, la Psicología no se basa solo en el estudio de lo orgánico, es un todo. Quizá ningún animal pudiera ser separado de su medio para ser estudiado en su individualidad, ¿Cómo podemos decir nosotros que conocemos nuestro cerebro, solo porque sabemos lo que pensamos? Ni yo como futura psicóloga puedo decir que hasta aquí ha llegado lo complejo de un ser humano, ¿Quién puede asegurar que en un futuro, no existan humanos con mayor masa cerebral?.
Como lo dice la Dra. Escobar, lo grande del cerebro no dice nada de lo inteligente que eres. Claro es que nosotros contamos con diversos mediadores, solo por citar un ejemplo, tenemos el lenguaje, el juego, etc. ¿Por qué no también lo es nuestro cerebro?, ya que se dan una serie de interacciones en nuestro interior para expresarlas al exterior.
En ocasiones me he preguntado, ¿Si mi cerebro o yo están de acuerdo en tantas tonterías que cometo?, o si los dos estamos en la mejor disposición de triunfar, eso suele ser algo confuso cuando se ha generado olvido o cuando no logo comprender lo esencial por el solo hecho de serlo.
Y esto quedaría muy bien, cuando se habla de amor. Por ejemplo, en la clase pasada de laboratorio de Psicobiología, se discutía mucho el que si amas con el corazón o con el cerebro, quizás un error cometido es que pensamos con el cerebro y se ama con el corazón pensando que es lo contrario, sin embargo seria un dilema más que descubrir e investigar.
Cognitivo o no todo esta englobado, y nosotros estamos regulados de una forma muy compleja, tal vez basados en cuestiones insensatas, por que eso no cuesta menos trabajo.
Como se dice no hay que arriesgar por valiente, sino ser valiente para arriesgar.
El sistema cognitivo sirve para darle una explicación y un papel a cada acto ya sea emocional, social, etc. Nos sirve como un tapiz de colores que regulan. Muchas acciones de nuestra vida tienen que ver con nuestra vida emocional, y después se justifican racionalmente ó ¿se justifican racionalmente para expresarse emocionalmente? El punto es que todo interactúa.
Pero para saber eso y muchas dudas más que leyendo esta pequeña lectura me surgieron, esta la ciencia y en especial la Psicología, claro porque a ello me voy a dedicar, pero no debemos de dejar atrás a todo aquello que sirve de mediador e interactúa para la comprensión de lo complejo. Y con ello llego a la conclusión, tal vez parecida a las anteriores, que el estudio de algo o alguien no es de una sola área sino de varias en conjunto. Y más cuando se trata de algo tan complejo como mi cerebro.

“Las personas actúan sobre el mundo y lo cambian, y a su vez ellas mismas cambian como consecuencias de sus actos”.
B.F. Skinner

¿Esto incluye al cerebro?, ¿A que más puede incluir?..


Si incluye al cerebro, muy bien Claudia un texto interesante, saludos.
Manuel

El Cerebro de Diana dice:

Hola soy el cerebro de Diana. Es un gusto hablar por primera vez. Y quiero decir que ella y yo hemos crecido juntos (obviamente) y ella permite mi sobrevivencia y yo permito la suya.
Mientras ella vive en un universo y en un mundo social, yo soy un universo y un mundo desconocido dentro de ella. Su cultura determina cuándo llorar o cuándo reír, por ejemplo. Porque lo ha aprendido, lo hemos aprendido así.
Aún así yo le brindo la posibilidad de muchas cosas, pero en general de su desarrollo, maduración y su capacidad de desenvolverse de una manera normal como persona y mujer.
Aunque Diana y yo nos pertenecemos el uno al otro, somos dos entes muy distintos principalmente porque funcionamos de diferentes maneras.
Con respecto al lenguaje, Diana inventa los nombres y yo le ayudo, mediante varias áreas de mí que permiten la comprensión del lenguaje y su articulación, recordarlas o pronunciarlas.
Entonces, soy un solo cerebro, pero constituido por varias estructuras y sistemas que funcionan juntos y de una manera organizada para dar un resultado, sin ellos no podría haber un pensamiento como tal y por si fuera poco, alguna anomalía en alguna de ellas podría producir daños y/o enfermedades mentales.
Algunas áreas y estructuras son: la corteza cerebral le permite hace uso de muchos procesos para la cognición y el control de sus movimientos; el tálamo cuyos núcleos reciben información sensorial y otros proyectan información hacia la corteza; hipocampo para la memoria; el hipotálamo que controla su sistema nervioso neurovegetativo y el sistema endocrino, y organiza conductas relacionadas con la supervivencia de las especias mediante las cuatro “efes: fighting, feeding, fleeing, mating y dormir y beber; la hipófisis; ganglios basales; por mencionar sólo unas pocas.
Existen otras estructuras de su cuerpo como los nervios y los músculos que permiten a Diana sobrevivir en la vida. Pero generalmente soy yo (somos nosotros) quien recibe y manda toda esa información.
Yo le permito ver el mundo exterior, procesar la información y obtener un resultado. Aunque sabe de mi existencia está un poco confundida con respecto a mi funcionamiento y mi origen (en general el origen del cerebro humano).
No obstante, me sorprende que sepa que existen mecanismos muy profundos y complicados los cuales ella no alcanza a comprender pero sabe que existen. Por ejemplo, cuando supo lo de las sinapsis yo llevaba ya 19 años haciéndolas y ella apenas unos cuantos años lo descubrió.
Por lo tanto, creo que yo le ayudo más a ella que ella a mí, pues sin mi buen funcionamiento Diana sería solamente un vegetal o un ser trastornado. Sinceramente es algo que no me molesta, ya que los dos hacemos nuestros asuntos y hacemos un buen equipo.
Sin embargo, soy vulnerable a cuestiones de la genética y hechos significativos en la vida de Diana.
Diana va descubriendo a paso lento un poco más de mí, y eso me da gusto ya que significa que la humanidad está esforzándose en entender a sus cerebros.


Gracias Diana, muy bien por el relato, espero el mismo haya apoyado la comprensión, saludos.
Manuel.

El Cerebro de Juan según Guisela

la oportunidad de comprender que el cerebro, a pesar de ser el órgano más maravilloso e inimitable que pueda haber, cuando queremos referirnos al pensamiento o a la mente nos damos cuenta que éste solo se encarga de una pequeña parte de este proceso y que es el complejo total del individuo el cual rea liza este trabajo.
Es difícil comprender, sobre todo porque estamos acostumbrados a la visión positivista de “ver para creer” que el cerebro solo cumple con una parte de este trabajo mental y que lo demás es realizado por la interacción con el exterior, y que dicha interacción es tan compleja y no visible que es difícil saber la localización exacta de dichos procesos. Pensar al cerebro como únicamente un conjunto de células y tejidos que llevan a cabo un intercambio sináptico es difícil, porque al decir que en éste se realizan mecanismos de intercambio de información, almacenamiento , etc., es ilógico imaginar el hecho de que al abrir un cerebro veremos esto, lamentablemente solo observaremos un conjunto de masa orgánica.
Al saber que el cerebro sólo es un medio para procesar la información nos lleva a la duda de saber entonces qué es el sujeto en si para ser capaz de englobar un todo, y como si falta o se daña el cerebro, este cambia su forma de responder ante el ambiente, pero de la misma forma entender que éste solo colabora en parte a la creación del pensamiento.


Bien, aunque la idea era que en base a la lectura hablaras de tu cerebro, en fin ello no demerita el trabajo, pero perdemos la oportunidad de avanzar en la siguiente tarea.
Saludos.
Manuel

El Cerebro de Juan según Adriana

Juan me concibe como la fuente de los productos intelectuales que identifica como sus pensamientos. No solamente Juan sino todos los que estudiamos Piscología porque gracias a que la filosofía como el empirismo, el asociacionismo y todas las otras corrientes tenían la noción de que se debía estudiar el cerebro.
Juan si tiene pensamientos de Juan y yo no soy más que un elemento en el conjunto de procesos y sucesos físicos que permiten que se produzca el pensar.
Yo entiendo que la que está hablando es la sinapsis la actividad en la que muchos de nosotros no nos preocupamos por preocuparnos si se está conectando una neurona con otra de manera ordenada si los axones de nuestro cerebro están lo suficientemente largos para interactuar con otras neuronas que son importantes para tener un buen manejo del procesamiento de información. Solo nos ocupamos de observar nuestra conducta, como no podemos ver la sinapsis no hay interés en saber que pasa específicamente aunque nosotros como psicólogos la estudiemos no tomamos mucho interés en eso.
Deja claro el texto que aunque no exista una conciencia de lo que pasa en nuestro interior es parte importante para qué organismo interactué con su ambiente. Las experiencias que se tiene en particular tienen que ser llamativas para el individuo, y nuestro cerebro pueda retener esa información, guardarla y cuando la utilice nuevamente en un tiempo y lugar diferente esa información este presente de nuevo.
Además de hablar de la sinapsis también está hablando del cerebro de su manera en que nosotros o hemos dividido para poderlo estudiar ya que como sabemos por ejemplo en el caso del lenguaje existen dos estructuras muy importantes que son el área de wernicke y el de broca, el sistema auditivo, un sistema gustativo (una boca, unas cuerdas bucales), porque a la hora de hablar se integran estas estructuras para expresar su pensar hacia otro individuo.
Y es que almaceno y recupero de una manera diferente la información con una gran carga visual y la información que tiene una gran cantidad funcional; el primer método de ayuda a distinguir objetos grandes y el segundo objetos pequeños.
El lenguaje que utiliza el cerebro Juan cree que es el mismo, pero sabemos que el cerebro utiliza tanto la electroquímica para interactuar con otras neuronas específicas para realizar una conducta, por ejemplo el simple hecho de caminar. Además de hacernos la vida aparentemente fácil porque dormimos y esto permite que reintegre lo que este desorganizado o mejor entendido cuando una calle tiene un bache en algunas calles se limpian y se arreglan estas en la noche donde no hay mucho tráfico en el cerebro pasa lo mismo mientras dormimos nuestro cerebro sigue trabajando de forma pasiva.
Sigue la analogía entre cerebro y ordenador tiene que ver con las redes neurales tienen propiedades formales casi desconocidas, pues aunque no obstante imiten procedimientos neuronales, no necesariamente se corresponden con un estricto nivel empírico adecuado.

Vale, más recuerda que la tarea era que hablara tú cerebro, más ello no demerita el trabajo, saludos.
Manuel

El Cerebro de Sebastián dice:

Soy el cerebro de Sebastián, decir esto solamente es una manera, ya que realmente soy muchos cerebros, muchas experiencias, muchas visiones. Somos más cerebros que estrellas en el firmamento, somos como una palabra en un diccionario, somos los libros... Sebastián es la biblioteca.
Fisiológicamente soy energía, movimiento…. El caos que contiene todo en potencia, soy la tierra, la madera, la rama, la hoja…. Sebastián es el fruto y la semilla.
Soy el carbón ardiendo, el color intenso, el fuego… Sebastián es el calor emanado.
Soy la pintura, Sebastián es la brocha y la vida es el arte.

Un día bajo la luna llena Sebastián se miro las manos, sintió su cuerpo, y oyó su propia voz que decía: “Estoy Hecho de luz; estoy hecho de estrellas”. Miro al cielo de nuevo y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, si no que es la luz la que crea las estrellas “todo está hecho de luz –dijo-, y el espacio de en medio no está vacío (como Sebastián lo creía y yo lo veía, pero esa es otra historia… historia sin historia, memoria sin memoria en la que Sebastián y yo no cabemos y sin embargo lo abarcamos todo).

Soy la luz, la información. Sebastián es la estrella, el resplandor.
Sin estrella no hay luz, sin luz no hay estrella.
Somos un equilibrio, una armonía, un juego de pelota… una creación.
Soy miles de cuentas de todos los colore y formas, bailando, mesclando y creando hermosas, embriagantes, e hipnotizantes imágenes al girar el seductor caleidoscopio… Sebastián es la imagen hecha de colores, el producto cambiante, la belleza.
Soy materia, maquina hechas de espejos-todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz. El mundo de la ilusión, el sueño, tan solo un humo…Sebastián es el Espejo Humeante…muro de niebla construido por la interpretación de las imágenes de luz, de las cuentas, los indescriptibles colores…de mi misterioso baile.
Ese humo es el sueño…es Sebastián, y el espejo soy yo, el soñador.
Soy sólo luz que percibe luz


“Es fácil vivir con los ojos cerrados, interpretando mal todo lo que se ve…”
John Lennon


Vaya como tú dices, que pacheques, no ya en serio, muy bien por el texto, saludos y envío los otros cerebros.
Manuel

El Cerebro de Nancy dice:

Soy el cerebro de Nancy. Físicamente soy como cualquier resto de los cerebros que tienen el resto de los individuos que habitan este planeta; con las mismas estructuras, funciones, un tamaño y peso aproximado. Ambos llevamos una relación muy intima, como si fuéramos los mejores amigos que se ayudan en todo momento, en las buenas y en las malas. Ella me adjudica la mayor parte de sus logros, cree que soy yo quien realiza todo y soy el responsable de lo bueno o malo que le sucede. Pero en realidad esto no es así, es muy diferente de lo que ella piensa.
En primer lugar, yo solo realizo los procesos fisiológicos correspondientes a las circunstancias, realizando sinapsis, mandando señales para que mis neuronas se comuniquen entre ellas. Al parecer ella piensa que si yo lo decido puedo hacer lo que me venga en gana; pero esto no es así. Es cierto que existe algo que se llama plasticidad cerebral, es decir, la capacidad que tiene el cerebro de moldear su funcionamiento en casos que así se requiere. Y es aquí donde uno se pregunta: ¿la conducta subyace al cerebro o el cerebro a la conducta? Pues si algo sucede en el exterior, es decir, algo que le suceda a Nancy puede alterar mi funcionamiento; como por ejemplo, si ella entra en depresión, entonces habrá una alteración en mí; o si por el paso del tiempo llegando a la vejez, puede llegar a desarrollar Alzheimer y mi funcionamiento en ese momento alterará su vida social, porque no solo la afectará a ella, sino también a las personas que convivan con ella.
Cuando Nancy resuelve un examen y dudaba de pasarlo porque no recordaba algunas cosas, al final ve que obtuvo una buena calificación y me agradece por que le permití tener una buena memoria para recordar las respuestas. También cuando en una exposición no puede recordar la información que daría se molesta al decir que su cerebro no puedo recordarlo y ser traicionada por los nervios.
Aunque al final de todo esto también es cierto que sin cerebro no hay vida. Nancy podría tener todos sus demás sistemas en perfectas condiciones, pero sin mí simplemente no podrían llevarse a cabo las demás funciones. El tema del cerebro siempre ha andado en boca de todos, pues hay muchas cosas que se siguen descubriendo, investigando; crea fascinación poder entender completamente mi funcionamiento. Los neurólogos, psicólogos, médicos, psiquiatras, fisiólogos, etc., tratan de explicar lo que le sucede a cada persona si modifican alguna de mis partes, como por ejemplo, el caso del famoso “H.M” y así creen que pueden explicar la conducta de la persona. Es por razones como estas que Nancy y todo el mundo cree que se puede explicar el porqué de la conducta de las personas debido a mi funcionamiento; es decir, el responsable de todo soy yo.
Y en gran medida no la culpo de que ella crea esto, ya que desde siempre todo el mundo ha catalogado al cerebro como la ubicación de los procesos psicológicos, o frases de que el cerebro piensa, el cerebro actúa, el cerebro decide, etc., todo el cerebro. Y no se han dado cuenta de que la persona es la que percibe, piensa conscientemente, no yo. La persona es la que expresa la conducta; es más, ni siquiera puedo sentir.
Aún así ella sigue con esa posición, al parecer no somos tan buenos amigos como Nancy cree; pero esto no significa que no trabajemos juntos.


Muy bien por el trabajo, interesante el cerebro de Nancy, saludos.
Manuel

El Cerebro de Daniela dice:


Soy el cerebro de Daniela, un día sin más ni menos que decir y sin una opinión que dar, me dejaron encerrado en un pequeño lugar llamado cráneo en donde mi trabajo no es tan observado como el de otros órganos vitales como es el caso del estómago o los pulmones, ni tan apreciado como es el caso del corazón al que Daniela y el resto del mundo le adjudican los sentimiento sin siquiera considerarme como parte de toda aquella maraña de neurotransmisores que crean la sensación de amor y desamor, no es que le tenga celos al mágico corazón pero me gustaría ver alguno de mis lóbulos de vez en cuando en alguna tarjeta de San Valentín.
Como cualquier otro órgano me gusta recibir sangre, oxígeno y porque no un buen masaje de sienes de vez en cuando. A pesar de estar tan ligado con Daniela, ella siente y yo no, ella se mueve y yo no, ella piensa pero yo no puedo hacerlo. Vivimos el uno para el otro y (a pesar de las quejas de Daniela) no podemos vivir el uno sin el otro.
Nos conocemos tanto que el otro día mientras Daniela dormitaba me propuse a hacerle una pequeña broma, al estar a punto de dormir logré incrementar mis ondas Beta creando en ella un estado de estrés que no la dejo descansar toda la noche, lo único malo fue que me costó más trabajo mantenerme activo al día siguiente.
Aún no se en donde se encuentra la memoria exactamente ya que no es posible acceder a los recuerdos que almaceno sin algún tipo de estímulo externo que me haga activar todas mis neuronas. Existen muchas incógnitas acerca de mí pero si estoy seguro de algo es que necesito de Daniela ya que yo sólo no puedo averiguar quién soy.

Muy buena redacción, ingeniosa y clara, felicidades.
Saludos.
Manuel

El Cerebro de Sara dice:

Sara siempre me culpa de lo que le pasa, me cree responsable de no calcular exactamente el espacio por donde camina y así que me hace responsable de sus tropiezos, se enoja conmigo cuando le piden que redacte una tarea y ya no sabe que escribir, dice molesta “ se me seco el cerebro” . Lo que ella no sabe es que mis funciones van más allá de lo que ella podría imaginar.
Todo el tiempo estoy ocupado en algo, mandar señales a todo su cuerpo para que los órganos funcionen, hacer que sus manos hagan lo que ella quiere que hagan, como por ejemplo escribir, soy parte de una serie de procesos que le permiten realizar sus actividades. Cada parte de mi le permite hacer lo que ella necesita o quiere hacer.
Cada día se sorprende de la manera en como funciono, cuando aprende más sobre alguna de mis partes, se sorprende, no logra imagina como es que funciono de manera tan precisa (en la mayoría de los casos) o cómo es que intervengo en cada una de las actividades que realiza.
Al igual que Juan, Sara pensaba que sus pensamientos son mis pensamientos, ahora se siente confundida al darse cuenta de que participo en el proceso para que sus pensamientos se produzcan.
Sus dudas acerca de mi, cada día se van haciendo más grandes pero se alegra de saber que tal vez algún día llegue a descubrir, como es que funciono en realidad y en donde es que están sus pensamientos y porque no son mis pensamientos.



Muy bien Sara, ya lo trabajaremos, saludos.
Manuel

El Cerebro de Daniel dice:

Un día mas que transcurre, mis niveles de glucosa se encuentran un poco bajos y por lo tanto no puedo producir demasiados potenciales de acción, a través del hipotálamo mando una señal para que Daniel tenga hambre y se alimente, para que pueda obtener glucosa, sin embargo no hay comida en la casa y tiene flojera de salir a comer, no entiende que el hígado no tiene suficientes reservas para que tolere más tiempo sin energía, así que lo único que puedo hacer es causarle antojo de algo que le agrade mucho como unos tacos para que al fin se mueva y salga por comida.
A veces creo que él no tiene ni la menor idea de lo difícil que es trabajar sin suficiente glucosa, me siento como un negro en los plantíos de estados unidos en el siglo XVI, mucho trabajo poca paga, pero no me puedo quejar, por lo menos en algo estamos de acuerdo, no se pone a leer cualquier tontería y mucho menos toma a la ligera las lecturas, pues entre él y yo logramos hacer muy buena síntesis de la información. Generalmente en clases damos muy buenos puntos de vista y opiniones, el me da los medios y la información, y la proceso de tal modo que sea una muy buena observación. Hay días que de plano no estamos conectados, el parece estar en un mundo mágico, y solo me pide que realice procesos de modo que el pueda imaginarse autos, viajes, y cosas que él sabe que necesita dinero para tenerlas físicamente, aunque no en la imaginación; aunque puedo decir que algunas de esas ensoñaciones que realizamos me agradan bastante, pues juntos construimos casas o diseñamos autos. Aunque no siempre es él quien dicta la reglas de cómo jugar a imaginar cosas, pues mientras el duerme yo también hago de las mías, pues en sus sueños le juego bromas o le doy algunas satisfacciones, aunque también a veces le ayudo a realizar un contacto con su inconsciente, el cual tiene muy abandonado pues al igual que todos, no puede enfrentarlo directamente.
En esta relación que tenemos pasa algo muy curioso, pues a veces el logra entender los procesos que llevo a cabo, y entiende los efectos de los diversos neurotransmisores que libero o incluso de las hormonas (esto sucede porque estudia psicología y a estudiado cuales son algunos de mis procesos), y esto ha resultado muy útil, pues a la primera sensación de que algo falta, casi siempre sabe cuál es, o si me encuentro un poco fatigado me da mis merecidos descansos. También a raíz de saber mi funcionamiento el se da sus gustos, pues ya sabe la manera de hacer que libere las sustancias que a él le gustan, como la dopamina, la adrenalina y la oxitocina, entre otras.
No me puedo quejar de mi relación con él, como dije, a veces me trata como un negro, pero también a veces como un rey, aunque me gustaría que también me tomara más en cuenta, pues es un poco muy impulsivo, y los efectos que produce mi lóbulo frontal sobre el son muy escasos, y a veces toma decisiones precipitadas y las cosas le salen mal; lo bueno es que su novia lo controla un poco más, y el cerebro de ella tiene bastante lóbulo frontal para los dos, y junto con ella, ha hecho grandes cosas.
Lo último que puedo contarles de ambos es que tenemos una memoria muy buena, pues yo hago las conexiones sinápticas para guardar la información y el pone las nemotecnias, e modo que a mí me es más fácil almacenar los datos, aunque a veces también los almaceno tal cual vienen, pues logramos el entendimiento total del sistema que estudiamos o aprendemos. Lo único que si le falla es darse cuenta de lo obvio, pues a veces no entiende lo que pasa aun así pase literalmente, a pero eso sí, es muy bueno descifrando cosas muy abstractos o lo que otros de plano no entienden.



Vaya Daniel tienes un cerebro demasiado vanidoso, no digo que sea malo, pero…, en fin muy bien y saludos.
Manuel

El Cerebro de Veronica dice:


Soy el cerebro de Vero. Estoy formado por una gran cantidad de células. En mi parte más superficial se me pueden apreciar muchas hendiduras, las cuales han ido aumentando conforme a las diferentes experiencias y aprendizajes que Vero ha tenido. Sin embargo, esto no acabará ahí, porque mi capacidad es enorme para poder ser modificado, no sólo por su experiencia sino también por el entorno en el cual se encuentra.
Vero ha aprendido varias cosas acerca de cómo es que funciono, así también de cómo me encuentro conformado, aunque, hay algunas cuestiones que todavía le falta por conocer ya que soy una especie de algo que todos pueden llegar a comprender pero que siempre les quedará al aire alguna duda sobre mi, debido a que soy muy complicado de entender.
Siempre estoy activado, aún cuando Vero se encuentre dormida.
Mis células individuales establecen conexiones con otras muchas células hermanas que tengo. Mis redes que son sistemas de procesamiento de información conectan con las partes del cuerpo de Vero, esto hace que yo controle, regule y module las funciones de las estructuras corporales y sistemas de ella; aunque, esto no lo realizo yo solo, la médula me ayuda. Esto da origen a las conductas de Vero, así como también posibilita sus pensamientos, sus percepciones, sentimientos, movimientos, etc.
Además puedo contribuir a que Vero pueda comunicarse verbalmente con los demás, entre otras muchas cosas. Sin mi, nada de esto podría ser posible.
Vero me concibe como algo que tiene grandes capacidades, como lo mejor que puede tener, ya que contribuyo en todo lo que le pasa, pero, también sabe que soy muy sensible, que puedo ser dañado por alguna causa que empieza en primera instancia a ser externa, tal vez por eso ella quiere acercarse más a conocerme, para saber que cuestiones pueden afectarme.
Sabe que el fallo en un punto concreto de una de mis vías afecta a la información que transmito por esa vía, pero también sabe que esto no tiene porque impedir mi rendimiento total, puedo seguir funcionado con lo que tenga.
Piensa que las diferentes personas, principalmente las más cercanas a ella, pueden ejercer un efecto físico en mí, esto se debe a que sé captar, procesar y representar información sobre su entorno. Por lo anterior puedo decir que soy el responsable de sus experiencias subjetivas como son: el miedo, el amor, la alegría, etc. Esto pasa debido a que en mis estructuras puede ocurrir algo que hace que Vero se sienta de determinada manera.
Yo controlo la conducta de Vero, pero también su conducta influye en mí.
En todas sus conductas me veo involucrado y con base a la información de su medio, ella puede generar su conducta.
En mí se lleva a cabo la integración y el análisis de información procedente del entorno en el cual se encuentra Vero.
Todos estos aspectos me hacen único, complejo e interesante y han llevado a Vero a querer conocerme más, ella sabe perfectamente que sin mi, ella no existiría. Pero algo interesante es que yo mismo le provoco esas inquietudes, esas emociones, soy yo mismo quien la impulsa a conocerme, soy sin lugar a dudas el responsable de que ella se aferre a querer estar más cerca de mí, sólo espero que pueda lograrlo, o que al menos pueda conocer otro tanto de mí, pero sé que siempre necesitará de mi ayuda para alcanzar su objetivo, aunque también sé que necesito de ella.
Tanto en el principio del camino como al final siempre tendremos que estar juntos, seremos por lo tanto uno solo, esto sólo dejará de existir cuando alguno de los dos ya no pueda; pero mientras tanto seguiremos con esta influencia mutua.
Para Vero soy un todo que integra su yo.

Perfecto y bien, ya continuaremos con el cerebro del grupo, saludos.
Manuel

El Cerebro de Cynthia dice:


Soy el cerebro de Cynthia, mi aspecto físico es grisáceo y aparentemente simple, mi superficie parece un camino sin salida y más internamente es posible distinguir en mi, estructuras interconectadas entre sí. Cynthia y yo mantenemos una relación muy íntima, tanto asi que ella llega confundir que yo, su cerebro, soy ella misma.
Aunque reconozco que juego un papel muy importante en muchas de las actividades que Cynthia realiza, debo señalar que no soy del todo el responsable de lo que piensa, siente y actúa.
Más bien puedo decir que en realidad soy el mediador entre lo que ocurre en el exterior (medio ambiente) y lo que Cynthia responde a ello. En mi se llevan a cabo una serie de procesos provocados por lo que ella mediante sus sentidos (de alguna forma controlados por mi) retoma del medio ambiente, ésta información es enviada a mis estructuras, las cuales trabajan en conjunto para darle significado y exteriorizar el resulto en forma de pensamientos, acciones y emociones.
Si bien es cierto que sin mi participación Cynthia no podría realizar muchas cosas de las que ella hace, por ejemplo, hablar, caminar, resolver un problema, tomar una decisión, etc., no puedo responsabilizarme de todo lo que ella externe, pues su medio y otros factores intervienen en sus actividades, a veces Cynthia se queja cuando no puede aprender algo, y me responsabiliza de ello, sin embargo, yo hago lo que a mi me corresponde, entonces, ¿qué es lo que sucede?, ¿quién es el del problema?, tal vez, la respuesta sea la importancia que tiene el trabajo de ambos, es decir, entre el buen funcionamiento de mis elementos, y la manera en que Cynthia me envía lo que integra del ambiente en el que se encuentra.
El amor o los sentimiento que ella posee, son demasiados complejos para que yo me haga cargo de ellos, tal vez en mi ocurren ciertos procesos químicos que indican solo las bases de estos, sin embargo, creo que las explicaciones del amor y de algunos sentimientos no puede reducirse solo a mi, de hecho, hay muchísimas patologías o fallas en las personas que no pueden encontrar explicación a pesar de que el funcionamiento de otros cerebros como yo parezca de lo mas normal.
En la actualidad, existen muchas investigaciones sobre mi que permiten conocer mi funcionamiento y la importancia de éste en los seres vivos, y que influyen para que Cynthia piense que ella es en realidad yo, su cerebro, esto no es malo, pero espero que en ella siempre exista la posibilidad de que somos dos agentes separados, pero interdependientes entre si.

El Cerebro de Erika dice:


Hola soy el cerebro de Erika me podría describir físicamente solo como una masa de células y arterias de color grisácea y aunque superficialmente solo se puede distinguir mi forma como una secuencia de arrugas, dentro de estas se encuentran muchas de mis herramientas para poder realizar mi trabajo.

Aunque se puede creer que Erika y yo tenemos una relación muy intima ella aun no termina de comprender en todo su esplendor mi funcionamiento, aunque ya ha logrado entender que yo no soy el encargado de llevar a cabo todas las funciones que ella realiza por mi propia cuenta.

Erika ha logrado saber un poco acerca de lo que realizo y de cómo es que lo hago, aunque a veces siente que yo soy el encargado de cómo es que ella percibe su realidad y esto no es del todo cierto.

Aunque Erika cree que sabe cómo es que yo genero, recibo, almaceno y recupero la información de su medio la verdad es que lo que ella cree no es ni la mitad de lo que yo soy capaz de lograr ya que yo soy una estructura tan grandiosa y compleja que tardaría demasiado tiempo en comprenderme totalmente.

Ella cree conocer cómo es que se forma toda mi estructura tanto externa como interna y cree conocer el funcionamiento de muchas de mis sub estructuras internas, sin embargo los conocimientos que ella tiene acerca de mi son algo pobres podría decirse ya que aunque pone empeño en saber cómo me comporto aun así no podría entender la complejidad que significa el poder mantener coordinadas y comunicadas cada una de mis estructuras para que Erika al mismo tiempo pueda intentar comprenderme.

Por ejemplo Erika tiene muy consciente que si llegara a lastímame podría provocar un deterioró en habilidad de pronunciar palabras, pero sin embargo aun podría entenderlas claramente ya que soy capaz de procesar esas dos funciones de manera independiente así como sabe que soy capaz de seguir recibiendo sensaciones de alguna parte del cuerpo aunque ya no este.

Aunque Erika también tendría que saber que yo tomo muchas cosas de su entorno para poder funcionar eficazmente ya que cada vez que ella observa algo o toma algo yo todo pequeñas escenas para poder ayudar a Erika a crear una imagen tridimensional de este objeto.

Aunque Erika no conoce todo sobre mi creo que se ha empeñado a conocerme más y mejor cada día para que no sea un extraño viviendo dentro de ella por lo que me agrada que cada día ambos pongamos de nuestra parte para poder conocernos cada vez mejor y así poder coordinarnos para lograr un mejor desempeño juntos.


Muy bien por la redacción, gracias y saludos.
Manuel

El Cerebro de Aurora dice:

Hola, soy el cerebro de aurora, soy ese que se encuentra instalado dentro de su cavidad craneana y peso aproximadamente 1.5kg, soy de una textura algo gelatinoso, tengo muchos surcos y estoy cubierto de una capa como de plástico duro llamada duramadre, pero claro, esto no lo sabía Aurora hasta que fue a la facultad de medicina a ver cerebros en formol, aunque claro, yo soy más bonito y de un color más sano ya que sigo vivo y no estoy en formol.
Aurora vivió muchos años ignorando mi funcionamiento, sabía que me necesitaba para poder realizar toda acción, mas sin embargo nunca le interesó mucho mi funcionamiento, de hecho hoy en día no se le interese o no, pero al menos ahora sabe cuáles son algunas de mis funciones, mis partes y mis procesos, aunque por lo regular olvida el nombre de algunas estructuras y de neurotransmisores, bueno algunas las olvida y otras ni siquiera se las aprendió.
Desde que sabe acerca de como funciono y demás suele usar frases graciosas, como "mi cerebro tiene flojera de pensar" o "mis neuronas no están haciendo sinapsis" ¡como si nosotros tuviéramos la culpa de su flojera mental! Y no solo flojera, si no que también se distrae muy fácilmente de lo que hace, como ahorita, ya se distrajo y está pensando en que quiere leer tsubasa reservoir chronicle y también está pensando en que tiene mas tarea que hacer y me esta echando la culpa a mí para terminar de hacer este trabajo con el argumento de "mi cerebro ya se cansó". Así que por el momento, mi monologo llega hasta aquí, gusto en conocerlos.




Muy bien, saludos

Manuel

El Cerebro de Dayra dice:

Soy el cerebro de Dayra. Para ella uno de los órganos más sorprendentes en todo su cuerpo. Realmente yo no me veo tan fantástico, simplemente realizo las funciones que debo realizar, y siempre con la ayuda de elementos externos que permiten mi complejización. Dayra se esfuerza por comprenderme, estudia mi funcionamiento y hasta piensa dedicarse en mí. Le resulta interesante mi actividad funcional en las diversas actividades que realiza.
Aún no le quedan claro muchos aspectos sobre mi funcionamiento, y tal vez yo contribuyo a eso, no le puedo ser de gran ayuda, porque creo que ni yo mismo me entiendo, tal vez mi funcionamiento en ocasiones se vuelve automático, que no me detengo en tratar de entender que fue lo que hice para contribuir a que se diera cierto pensamiento. De alguna forma nos encontramos en una cuestión complicada y paradójica, Dayra tratando de entenderme. Cuando yo aún no creo poder hacerlo o simplemente no lo intento.
En cierta medida, el que Dayra me estudie resulta benéfico, ya que tal vez nuestra relación puede ser un poco más consciente, ahora ya sabe algunas de las cosas que yo hago cuando por ejemplo ella duerme. Pensándolo bien si es un trabajo complicado el ser cerebro, estar al pendiente de los estímulos externos, almacenar algunos de éstos, interpretarlos, sin descanso alguno; bueno por lo menos no siento dolor. Aunque se compensa dicho trabajo gracias a mi formación estructural, ya que puedo regular diversos aspectos cognitivos, físicos y/o psicológicos, con la interacción que se da entre dichas estructuras.
De hecho esta es una de las cosas que a Dayra le sorprende, la complejidad que representa mi trabajo como un todo en donde sin embargo existen módulos especializados en ciertas funciones que permiten el desarrollo de éstas, claro con la ayuda de las experiencias que Dayra va construyendo gracias a la interacción que tenemos con el medio.
Aunque no podamos tener una comunicación consciente entre nosotros, ella entiende gran parte de mi funcionamiento, y no dudo que con la ayuda de diversos aprendizajes proporcionados, tecnologías y estudios que van surgiendo, pueda comprender del todo mi labor dentro de su desenvolvimiento conductual y cognitivo en su vida.




Muy bien espero avancemos, saludos.
Manuel

El Cerebro de Sandra dice:

Sandra me llama de distintas maneras, pero para ser un poco más precisos soy el “cerebro de Sandra Figueroa Díaz”, ¡¡que precisión!! Podría describirme físicamente como una masa acompañada de distintas células, de un peso, color, forma, etc. un poco inexactos.
Para la mujer a quien pertenezco (o me pertenece) piensa que soy complicado y trata de diferentes formas de conocerme y comprenderme en mi totalidad.
Para ser sincero soy una masa de células tan compleja y difícil de comprender, diría que Sandra apenas está ocupando un 5% del 100% que hay disponible dentro de esta cavidad, de mi espacio interior. Ella tiene un concepto muy complejo y sistematizado de mí, realmente ni ella misma se imagina de lo que soy y te lo puedo asegurar ya que estamos de una manera un poco extraña en conjunto, y nos podemos comunicar de distintas formas, aunque a veces ni ella me entiende o tal vez yo no soy lo suficiente claro y preciso para que me pueda comprender.
Me ha adulado y atribuido tantas cosas durante casi 20 años de la vida que llevamos juntos, la verdad no me quejo pero pudimos hacer muchas más y mejores. Me ha costado mucho trabajo mantenernos en un estado “mental” bueno, ya que la vida tan estresante y un poco justa que llevamos o en donde en realidad ella me está llevando a través tengo que confesar (esta conciencia) de los pensamientos que pensamos no es muy grato, les daré un ejemplo en la vida de mi amiga:

LUNES:
Aproximadamente después de tener unos sueños extremadamente extraños se levanta a las 6 am. Se arregla (la vanidad femenil) para ir a la escuela con demasiado cansancio, después de tener todo en orden sale de su casa un poco apresurada por el tiempo, imagínense tenemos que soportar las distintas modalidades infernales del transporte público para que podamos llegar a la escuela, toma sus respectivas clases (la parte que más me agrada y en la que tengo más trabajo) pues digamos que a pesar de que ya es rutinario y fácil de procesar en algunos casos, recibir tantos estímulos a la vez es un poco laborioso y más sino llevo una muy buena alimentación por parte de mi compañera, después de recibir y procesar, filtrar, codificar, almacenar, etc. tantos elementos, nos relajamos un poco durmiendo en el metro, como a las 4pm llegamos a casa mas apresuradas tratando de organizar cosas que nos faltan por hacer y como a las 5.30 o 6 volvemos a salir para irnos a trabajar (el cine) un mundo totalmente distinto y en el cual vuelvo a recibir una descarga de una serie de cadenas sensoriales y perceptivas durante aproximadamente unas 5, 6, o 7 horas dependiendo del día en que laboremos, salimos totalmente fatigadas, cansadas como a la 1 am, volvemos a casa y tratamos de hacer un último esfuerzo en tratar de terminar el día, lo logramos a veces en el mejor de los casos.
La parte en la que más me agrada estar con ella, es cuando duerme o ¿dormimos? pues para mí es un momento en el que puedo tenerla bajo mi control y dominio (aunque suene un poco paradójico o contradictorio, pensándolo bien la mayoría de las veces el dominio y el control de ella es gracias a mí), es un gran círculo vicioso.
A pesar de los casi 20 años que nos tenemos uno al otro y por todo lo que he explayado, comunicado, difundido, recordado en estas hojas, puedo decir que realmente Sandra no sabe mucho de mí y del papel que juego en su vida, soy una dimensión, un mundo totalmente desconocido y espero pronto lo pueda o puedan descubrir.


Vaya Sandra ciertamente no dudo que te costo trabajo, más quedo muy interesante, excelente.
Manuel