Hola soy el cerebro de Diana. Es un gusto hablar por primera vez. Y quiero decir que ella y yo hemos crecido juntos (obviamente) y ella permite mi sobrevivencia y yo permito la suya.Mientras ella vive en un universo y en un mundo social, yo soy un universo y un mundo desconocido dentro de ella. Su cultura determina cuándo llorar o cuándo reír, por ejemplo. Porque lo ha aprendido, lo hemos aprendido así.
Aún así yo le brindo la posibilidad de muchas cosas, pero en general de su desarrollo, maduración y su capacidad de desenvolverse de una manera normal como persona y mujer.
Aunque Diana y yo nos pertenecemos el uno al otro, somos dos entes muy distintos principalmente porque funcionamos de diferentes maneras.
Con respecto al lenguaje, Diana inventa los nombres y yo le ayudo, mediante varias áreas de mí que permiten la comprensión del lenguaje y su articulación, recordarlas o pronunciarlas.
Entonces, soy un solo cerebro, pero constituido por varias estructuras y sistemas que funcionan juntos y de una manera organizada para dar un resultado, sin ellos no podría haber un pensamiento como tal y por si fuera poco, alguna anomalía en alguna de ellas podría producir daños y/o enfermedades mentales.
Algunas áreas y estructuras son: la corteza cerebral le permite hace uso de muchos procesos para la cognición y el control de sus movimientos; el tálamo cuyos núcleos reciben información sensorial y otros proyectan información hacia la corteza; hipocampo para la memoria; el hipotálamo que controla su sistema nervioso neurovegetativo y el sistema endocrino, y organiza conductas relacionadas con la supervivencia de las especias mediante las cuatro “efes: fighting, feeding, fleeing, mating y dormir y beber; la hipófisis; ganglios basales; por mencionar sólo unas pocas.
Existen otras estructuras de su cuerpo como los nervios y los músculos que permiten a Diana sobrevivir en la vida. Pero generalmente soy yo (somos nosotros) quien recibe y manda toda esa información.
Yo le permito ver el mundo exterior, procesar la información y obtener un resultado. Aunque sabe de mi existencia está un poco confundida con respecto a mi funcionamiento y mi origen (en general el origen del cerebro humano).
No obstante, me sorprende que sepa que existen mecanismos muy profundos y complicados los cuales ella no alcanza a comprender pero sabe que existen. Por ejemplo, cuando supo lo de las sinapsis yo llevaba ya 19 años haciéndolas y ella apenas unos cuantos años lo descubrió.
Por lo tanto, creo que yo le ayudo más a ella que ella a mí, pues sin mi buen funcionamiento Diana sería solamente un vegetal o un ser trastornado. Sinceramente es algo que no me molesta, ya que los dos hacemos nuestros asuntos y hacemos un buen equipo.
Sin embargo, soy vulnerable a cuestiones de la genética y hechos significativos en la vida de Diana.
Diana va descubriendo a paso lento un poco más de mí, y eso me da gusto ya que significa que la humanidad está esforzándose en entender a sus cerebros.
Gracias Diana, muy bien por el relato, espero el mismo haya apoyado la comprensión, saludos.
Manuel.
Algunas áreas y estructuras son: la corteza cerebral le permite hace uso de muchos procesos para la cognición y el control de sus movimientos; el tálamo cuyos núcleos reciben información sensorial y otros proyectan información hacia la corteza; hipocampo para la memoria; el hipotálamo que controla su sistema nervioso neurovegetativo y el sistema endocrino, y organiza conductas relacionadas con la supervivencia de las especias mediante las cuatro “efes: fighting, feeding, fleeing, mating y dormir y beber; la hipófisis; ganglios basales; por mencionar sólo unas pocas.
Existen otras estructuras de su cuerpo como los nervios y los músculos que permiten a Diana sobrevivir en la vida. Pero generalmente soy yo (somos nosotros) quien recibe y manda toda esa información.
Yo le permito ver el mundo exterior, procesar la información y obtener un resultado. Aunque sabe de mi existencia está un poco confundida con respecto a mi funcionamiento y mi origen (en general el origen del cerebro humano).
No obstante, me sorprende que sepa que existen mecanismos muy profundos y complicados los cuales ella no alcanza a comprender pero sabe que existen. Por ejemplo, cuando supo lo de las sinapsis yo llevaba ya 19 años haciéndolas y ella apenas unos cuantos años lo descubrió.
Por lo tanto, creo que yo le ayudo más a ella que ella a mí, pues sin mi buen funcionamiento Diana sería solamente un vegetal o un ser trastornado. Sinceramente es algo que no me molesta, ya que los dos hacemos nuestros asuntos y hacemos un buen equipo.
Sin embargo, soy vulnerable a cuestiones de la genética y hechos significativos en la vida de Diana.
Diana va descubriendo a paso lento un poco más de mí, y eso me da gusto ya que significa que la humanidad está esforzándose en entender a sus cerebros.
Gracias Diana, muy bien por el relato, espero el mismo haya apoyado la comprensión, saludos.
Manuel.

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