miércoles, 7 de abril de 2010

El Cerebro de Claudia dice:

Juan y yo mantenemos una relación muy intima: de hecho, en ocasiones es difícil distinguirnos, piensa que sus pensamientos son, en un sentido muy directo, mis pensamientos.
En primer lugar, Juan es ciego por naturaleza […] Así que a Juan se le hace saber lo mínimo acerca de mis actividades internas. Todo lo que necesita saber es el significado global del resultado final de algunas actividades selectas. Juan me concibe como la fuente de los productos intelectuales que identifica como sus pensamientos. Y no soy más que un elemento del conjunto de procesos y sucesos físicos que permiten que se produzca pensar.
En la imagen que tenia Juan de los sucesos del día yo era la fuente de esas ideas […] Para que no se generara el olvido. Mi papel en el origen de estos productos intelectuales es vital. Un factor mediador, no solo soy una voz interna sino muchas cosas.
Yo solo estoy formado por múltiples corrientes sin conciencia de procesos computacionales […] Soy la fuente de las conceptualizaciones de Juan.
Almaceno y recupero la información de una manera diferente, que tiene una carga funcional.
Juan se da demasiada prisa en identificar mi organización con su propia perspectiva. Me parece que los “conceptos” de Juan son precisamente eso: nombres para complejos de aptitudes […] Juan no puede ver mi naturaleza fragmentaria, se olvida de que soy un dispositivo orientado hacia la supervivencia.
“Mientras hay vida, hay esperanza”. A pesar de nuestra intimidad, Juan sabe poco sobre mí.

Bueno como el cerebro de Juan ya hablo “demasiado” en la lectura, ahora será Claudia la que hable y opine. Para empezar cabe destacar que si bien no se puede separar lo cognitivo de lo físico, deberíamos tener claro como funcionan estos dos juntos y no darle meritos a cosas o cuestiones que ni al caso.
Como lo he aprendido a lo largo de estos cuatro semestres, el cerebro es quien regula lo que nuestro cuerpo hace o deja de hacer, pero siempre esta inmerso en un entorno del cual no puede ser separado tanto interno como externo.
Aunque mi cerebro y yo estamos en un ser, yo no podría decir que algo dentro de mi me dice que deje de hacer ciertas cosas, porque esa expresión seria equivocada ya que la correcta seria, que mi cerebro me esta indicando o regulando ciertas conductas. Como la lectura lo dice no es suficiente dar por entendido ciertas cuestiones sociales sin que de la mano vayan las biológicas. No se debe de dar papel de supremo al cerebro, si bien sabemos es complejo de entender, pero no todo es fisiológico, la Psicología no se basa solo en el estudio de lo orgánico, es un todo. Quizá ningún animal pudiera ser separado de su medio para ser estudiado en su individualidad, ¿Cómo podemos decir nosotros que conocemos nuestro cerebro, solo porque sabemos lo que pensamos? Ni yo como futura psicóloga puedo decir que hasta aquí ha llegado lo complejo de un ser humano, ¿Quién puede asegurar que en un futuro, no existan humanos con mayor masa cerebral?.
Como lo dice la Dra. Escobar, lo grande del cerebro no dice nada de lo inteligente que eres. Claro es que nosotros contamos con diversos mediadores, solo por citar un ejemplo, tenemos el lenguaje, el juego, etc. ¿Por qué no también lo es nuestro cerebro?, ya que se dan una serie de interacciones en nuestro interior para expresarlas al exterior.
En ocasiones me he preguntado, ¿Si mi cerebro o yo están de acuerdo en tantas tonterías que cometo?, o si los dos estamos en la mejor disposición de triunfar, eso suele ser algo confuso cuando se ha generado olvido o cuando no logo comprender lo esencial por el solo hecho de serlo.
Y esto quedaría muy bien, cuando se habla de amor. Por ejemplo, en la clase pasada de laboratorio de Psicobiología, se discutía mucho el que si amas con el corazón o con el cerebro, quizás un error cometido es que pensamos con el cerebro y se ama con el corazón pensando que es lo contrario, sin embargo seria un dilema más que descubrir e investigar.
Cognitivo o no todo esta englobado, y nosotros estamos regulados de una forma muy compleja, tal vez basados en cuestiones insensatas, por que eso no cuesta menos trabajo.
Como se dice no hay que arriesgar por valiente, sino ser valiente para arriesgar.
El sistema cognitivo sirve para darle una explicación y un papel a cada acto ya sea emocional, social, etc. Nos sirve como un tapiz de colores que regulan. Muchas acciones de nuestra vida tienen que ver con nuestra vida emocional, y después se justifican racionalmente ó ¿se justifican racionalmente para expresarse emocionalmente? El punto es que todo interactúa.
Pero para saber eso y muchas dudas más que leyendo esta pequeña lectura me surgieron, esta la ciencia y en especial la Psicología, claro porque a ello me voy a dedicar, pero no debemos de dejar atrás a todo aquello que sirve de mediador e interactúa para la comprensión de lo complejo. Y con ello llego a la conclusión, tal vez parecida a las anteriores, que el estudio de algo o alguien no es de una sola área sino de varias en conjunto. Y más cuando se trata de algo tan complejo como mi cerebro.

“Las personas actúan sobre el mundo y lo cambian, y a su vez ellas mismas cambian como consecuencias de sus actos”.
B.F. Skinner

¿Esto incluye al cerebro?, ¿A que más puede incluir?..


Si incluye al cerebro, muy bien Claudia un texto interesante, saludos.
Manuel

El Cerebro de Diana dice:

Hola soy el cerebro de Diana. Es un gusto hablar por primera vez. Y quiero decir que ella y yo hemos crecido juntos (obviamente) y ella permite mi sobrevivencia y yo permito la suya.
Mientras ella vive en un universo y en un mundo social, yo soy un universo y un mundo desconocido dentro de ella. Su cultura determina cuándo llorar o cuándo reír, por ejemplo. Porque lo ha aprendido, lo hemos aprendido así.
Aún así yo le brindo la posibilidad de muchas cosas, pero en general de su desarrollo, maduración y su capacidad de desenvolverse de una manera normal como persona y mujer.
Aunque Diana y yo nos pertenecemos el uno al otro, somos dos entes muy distintos principalmente porque funcionamos de diferentes maneras.
Con respecto al lenguaje, Diana inventa los nombres y yo le ayudo, mediante varias áreas de mí que permiten la comprensión del lenguaje y su articulación, recordarlas o pronunciarlas.
Entonces, soy un solo cerebro, pero constituido por varias estructuras y sistemas que funcionan juntos y de una manera organizada para dar un resultado, sin ellos no podría haber un pensamiento como tal y por si fuera poco, alguna anomalía en alguna de ellas podría producir daños y/o enfermedades mentales.
Algunas áreas y estructuras son: la corteza cerebral le permite hace uso de muchos procesos para la cognición y el control de sus movimientos; el tálamo cuyos núcleos reciben información sensorial y otros proyectan información hacia la corteza; hipocampo para la memoria; el hipotálamo que controla su sistema nervioso neurovegetativo y el sistema endocrino, y organiza conductas relacionadas con la supervivencia de las especias mediante las cuatro “efes: fighting, feeding, fleeing, mating y dormir y beber; la hipófisis; ganglios basales; por mencionar sólo unas pocas.
Existen otras estructuras de su cuerpo como los nervios y los músculos que permiten a Diana sobrevivir en la vida. Pero generalmente soy yo (somos nosotros) quien recibe y manda toda esa información.
Yo le permito ver el mundo exterior, procesar la información y obtener un resultado. Aunque sabe de mi existencia está un poco confundida con respecto a mi funcionamiento y mi origen (en general el origen del cerebro humano).
No obstante, me sorprende que sepa que existen mecanismos muy profundos y complicados los cuales ella no alcanza a comprender pero sabe que existen. Por ejemplo, cuando supo lo de las sinapsis yo llevaba ya 19 años haciéndolas y ella apenas unos cuantos años lo descubrió.
Por lo tanto, creo que yo le ayudo más a ella que ella a mí, pues sin mi buen funcionamiento Diana sería solamente un vegetal o un ser trastornado. Sinceramente es algo que no me molesta, ya que los dos hacemos nuestros asuntos y hacemos un buen equipo.
Sin embargo, soy vulnerable a cuestiones de la genética y hechos significativos en la vida de Diana.
Diana va descubriendo a paso lento un poco más de mí, y eso me da gusto ya que significa que la humanidad está esforzándose en entender a sus cerebros.


Gracias Diana, muy bien por el relato, espero el mismo haya apoyado la comprensión, saludos.
Manuel.

El Cerebro de Juan según Guisela

la oportunidad de comprender que el cerebro, a pesar de ser el órgano más maravilloso e inimitable que pueda haber, cuando queremos referirnos al pensamiento o a la mente nos damos cuenta que éste solo se encarga de una pequeña parte de este proceso y que es el complejo total del individuo el cual rea liza este trabajo.
Es difícil comprender, sobre todo porque estamos acostumbrados a la visión positivista de “ver para creer” que el cerebro solo cumple con una parte de este trabajo mental y que lo demás es realizado por la interacción con el exterior, y que dicha interacción es tan compleja y no visible que es difícil saber la localización exacta de dichos procesos. Pensar al cerebro como únicamente un conjunto de células y tejidos que llevan a cabo un intercambio sináptico es difícil, porque al decir que en éste se realizan mecanismos de intercambio de información, almacenamiento , etc., es ilógico imaginar el hecho de que al abrir un cerebro veremos esto, lamentablemente solo observaremos un conjunto de masa orgánica.
Al saber que el cerebro sólo es un medio para procesar la información nos lleva a la duda de saber entonces qué es el sujeto en si para ser capaz de englobar un todo, y como si falta o se daña el cerebro, este cambia su forma de responder ante el ambiente, pero de la misma forma entender que éste solo colabora en parte a la creación del pensamiento.


Bien, aunque la idea era que en base a la lectura hablaras de tu cerebro, en fin ello no demerita el trabajo, pero perdemos la oportunidad de avanzar en la siguiente tarea.
Saludos.
Manuel

El Cerebro de Juan según Adriana

Juan me concibe como la fuente de los productos intelectuales que identifica como sus pensamientos. No solamente Juan sino todos los que estudiamos Piscología porque gracias a que la filosofía como el empirismo, el asociacionismo y todas las otras corrientes tenían la noción de que se debía estudiar el cerebro.
Juan si tiene pensamientos de Juan y yo no soy más que un elemento en el conjunto de procesos y sucesos físicos que permiten que se produzca el pensar.
Yo entiendo que la que está hablando es la sinapsis la actividad en la que muchos de nosotros no nos preocupamos por preocuparnos si se está conectando una neurona con otra de manera ordenada si los axones de nuestro cerebro están lo suficientemente largos para interactuar con otras neuronas que son importantes para tener un buen manejo del procesamiento de información. Solo nos ocupamos de observar nuestra conducta, como no podemos ver la sinapsis no hay interés en saber que pasa específicamente aunque nosotros como psicólogos la estudiemos no tomamos mucho interés en eso.
Deja claro el texto que aunque no exista una conciencia de lo que pasa en nuestro interior es parte importante para qué organismo interactué con su ambiente. Las experiencias que se tiene en particular tienen que ser llamativas para el individuo, y nuestro cerebro pueda retener esa información, guardarla y cuando la utilice nuevamente en un tiempo y lugar diferente esa información este presente de nuevo.
Además de hablar de la sinapsis también está hablando del cerebro de su manera en que nosotros o hemos dividido para poderlo estudiar ya que como sabemos por ejemplo en el caso del lenguaje existen dos estructuras muy importantes que son el área de wernicke y el de broca, el sistema auditivo, un sistema gustativo (una boca, unas cuerdas bucales), porque a la hora de hablar se integran estas estructuras para expresar su pensar hacia otro individuo.
Y es que almaceno y recupero de una manera diferente la información con una gran carga visual y la información que tiene una gran cantidad funcional; el primer método de ayuda a distinguir objetos grandes y el segundo objetos pequeños.
El lenguaje que utiliza el cerebro Juan cree que es el mismo, pero sabemos que el cerebro utiliza tanto la electroquímica para interactuar con otras neuronas específicas para realizar una conducta, por ejemplo el simple hecho de caminar. Además de hacernos la vida aparentemente fácil porque dormimos y esto permite que reintegre lo que este desorganizado o mejor entendido cuando una calle tiene un bache en algunas calles se limpian y se arreglan estas en la noche donde no hay mucho tráfico en el cerebro pasa lo mismo mientras dormimos nuestro cerebro sigue trabajando de forma pasiva.
Sigue la analogía entre cerebro y ordenador tiene que ver con las redes neurales tienen propiedades formales casi desconocidas, pues aunque no obstante imiten procedimientos neuronales, no necesariamente se corresponden con un estricto nivel empírico adecuado.

Vale, más recuerda que la tarea era que hablara tú cerebro, más ello no demerita el trabajo, saludos.
Manuel

El Cerebro de Sebastián dice:

Soy el cerebro de Sebastián, decir esto solamente es una manera, ya que realmente soy muchos cerebros, muchas experiencias, muchas visiones. Somos más cerebros que estrellas en el firmamento, somos como una palabra en un diccionario, somos los libros... Sebastián es la biblioteca.
Fisiológicamente soy energía, movimiento…. El caos que contiene todo en potencia, soy la tierra, la madera, la rama, la hoja…. Sebastián es el fruto y la semilla.
Soy el carbón ardiendo, el color intenso, el fuego… Sebastián es el calor emanado.
Soy la pintura, Sebastián es la brocha y la vida es el arte.

Un día bajo la luna llena Sebastián se miro las manos, sintió su cuerpo, y oyó su propia voz que decía: “Estoy Hecho de luz; estoy hecho de estrellas”. Miro al cielo de nuevo y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, si no que es la luz la que crea las estrellas “todo está hecho de luz –dijo-, y el espacio de en medio no está vacío (como Sebastián lo creía y yo lo veía, pero esa es otra historia… historia sin historia, memoria sin memoria en la que Sebastián y yo no cabemos y sin embargo lo abarcamos todo).

Soy la luz, la información. Sebastián es la estrella, el resplandor.
Sin estrella no hay luz, sin luz no hay estrella.
Somos un equilibrio, una armonía, un juego de pelota… una creación.
Soy miles de cuentas de todos los colore y formas, bailando, mesclando y creando hermosas, embriagantes, e hipnotizantes imágenes al girar el seductor caleidoscopio… Sebastián es la imagen hecha de colores, el producto cambiante, la belleza.
Soy materia, maquina hechas de espejos-todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz. El mundo de la ilusión, el sueño, tan solo un humo…Sebastián es el Espejo Humeante…muro de niebla construido por la interpretación de las imágenes de luz, de las cuentas, los indescriptibles colores…de mi misterioso baile.
Ese humo es el sueño…es Sebastián, y el espejo soy yo, el soñador.
Soy sólo luz que percibe luz


“Es fácil vivir con los ojos cerrados, interpretando mal todo lo que se ve…”
John Lennon


Vaya como tú dices, que pacheques, no ya en serio, muy bien por el texto, saludos y envío los otros cerebros.
Manuel

El Cerebro de Nancy dice:

Soy el cerebro de Nancy. Físicamente soy como cualquier resto de los cerebros que tienen el resto de los individuos que habitan este planeta; con las mismas estructuras, funciones, un tamaño y peso aproximado. Ambos llevamos una relación muy intima, como si fuéramos los mejores amigos que se ayudan en todo momento, en las buenas y en las malas. Ella me adjudica la mayor parte de sus logros, cree que soy yo quien realiza todo y soy el responsable de lo bueno o malo que le sucede. Pero en realidad esto no es así, es muy diferente de lo que ella piensa.
En primer lugar, yo solo realizo los procesos fisiológicos correspondientes a las circunstancias, realizando sinapsis, mandando señales para que mis neuronas se comuniquen entre ellas. Al parecer ella piensa que si yo lo decido puedo hacer lo que me venga en gana; pero esto no es así. Es cierto que existe algo que se llama plasticidad cerebral, es decir, la capacidad que tiene el cerebro de moldear su funcionamiento en casos que así se requiere. Y es aquí donde uno se pregunta: ¿la conducta subyace al cerebro o el cerebro a la conducta? Pues si algo sucede en el exterior, es decir, algo que le suceda a Nancy puede alterar mi funcionamiento; como por ejemplo, si ella entra en depresión, entonces habrá una alteración en mí; o si por el paso del tiempo llegando a la vejez, puede llegar a desarrollar Alzheimer y mi funcionamiento en ese momento alterará su vida social, porque no solo la afectará a ella, sino también a las personas que convivan con ella.
Cuando Nancy resuelve un examen y dudaba de pasarlo porque no recordaba algunas cosas, al final ve que obtuvo una buena calificación y me agradece por que le permití tener una buena memoria para recordar las respuestas. También cuando en una exposición no puede recordar la información que daría se molesta al decir que su cerebro no puedo recordarlo y ser traicionada por los nervios.
Aunque al final de todo esto también es cierto que sin cerebro no hay vida. Nancy podría tener todos sus demás sistemas en perfectas condiciones, pero sin mí simplemente no podrían llevarse a cabo las demás funciones. El tema del cerebro siempre ha andado en boca de todos, pues hay muchas cosas que se siguen descubriendo, investigando; crea fascinación poder entender completamente mi funcionamiento. Los neurólogos, psicólogos, médicos, psiquiatras, fisiólogos, etc., tratan de explicar lo que le sucede a cada persona si modifican alguna de mis partes, como por ejemplo, el caso del famoso “H.M” y así creen que pueden explicar la conducta de la persona. Es por razones como estas que Nancy y todo el mundo cree que se puede explicar el porqué de la conducta de las personas debido a mi funcionamiento; es decir, el responsable de todo soy yo.
Y en gran medida no la culpo de que ella crea esto, ya que desde siempre todo el mundo ha catalogado al cerebro como la ubicación de los procesos psicológicos, o frases de que el cerebro piensa, el cerebro actúa, el cerebro decide, etc., todo el cerebro. Y no se han dado cuenta de que la persona es la que percibe, piensa conscientemente, no yo. La persona es la que expresa la conducta; es más, ni siquiera puedo sentir.
Aún así ella sigue con esa posición, al parecer no somos tan buenos amigos como Nancy cree; pero esto no significa que no trabajemos juntos.


Muy bien por el trabajo, interesante el cerebro de Nancy, saludos.
Manuel

El Cerebro de Daniela dice:


Soy el cerebro de Daniela, un día sin más ni menos que decir y sin una opinión que dar, me dejaron encerrado en un pequeño lugar llamado cráneo en donde mi trabajo no es tan observado como el de otros órganos vitales como es el caso del estómago o los pulmones, ni tan apreciado como es el caso del corazón al que Daniela y el resto del mundo le adjudican los sentimiento sin siquiera considerarme como parte de toda aquella maraña de neurotransmisores que crean la sensación de amor y desamor, no es que le tenga celos al mágico corazón pero me gustaría ver alguno de mis lóbulos de vez en cuando en alguna tarjeta de San Valentín.
Como cualquier otro órgano me gusta recibir sangre, oxígeno y porque no un buen masaje de sienes de vez en cuando. A pesar de estar tan ligado con Daniela, ella siente y yo no, ella se mueve y yo no, ella piensa pero yo no puedo hacerlo. Vivimos el uno para el otro y (a pesar de las quejas de Daniela) no podemos vivir el uno sin el otro.
Nos conocemos tanto que el otro día mientras Daniela dormitaba me propuse a hacerle una pequeña broma, al estar a punto de dormir logré incrementar mis ondas Beta creando en ella un estado de estrés que no la dejo descansar toda la noche, lo único malo fue que me costó más trabajo mantenerme activo al día siguiente.
Aún no se en donde se encuentra la memoria exactamente ya que no es posible acceder a los recuerdos que almaceno sin algún tipo de estímulo externo que me haga activar todas mis neuronas. Existen muchas incógnitas acerca de mí pero si estoy seguro de algo es que necesito de Daniela ya que yo sólo no puedo averiguar quién soy.

Muy buena redacción, ingeniosa y clara, felicidades.
Saludos.
Manuel